5.7 Explotación Laboral

Una de las características sociales de mayor impacto en la vida de nuestros países Latinoamericanos y del Caribe es la explotación laboral a menores de edad; una práctica que viola directamente los derechos de la niñez y que en la República Dominicana se incrementa y organiza muchas veces frente a las mismas autoridades.

A través de la frontera entre República Dominicana y Haití se trafica con niños y niñas haitianos/as para fines de explotación laboral. El tráfico ilegal es organizado a través de redes organizadas de ambos países. Se estima que anualmente dos mil niños, niñas y adolescentes víctimas de trata cruzan la frontera con el consentimiento de sus padres y/o madres. Al llegar a la República Dominicana, viven en extrema condiciones de pobreza y vulnerabilidad.

La investigación reveló que las redes están compuestas por traficantes haitianos (passeurs), chóferes o conductores de vehículos dominicanos y miembros del ejército también dominicanos, entre los cuales se reparten el pago realizado por los menores de edad.

La explotación laboral consiste en ubicar a niños, niñas y adolescentes menores de cinco años junto a mujeres para mendigar en las zonas urbanas de algunas ciudades o para ilustrar zapatos. Aquellos/as entre siete y doce años, se dedican al servicio doméstico y quienes tienen de doce a diecisiete años trabajan en la construcción.

La gran mayoría de éstos niños y niñas regresan a su país después de cierto tiempo de trabajo. Al permanecer en el país se ven expuestos/as a problemas de estabilidad emocional y afectiva al carecer de apoyo emocional y vivir en ambientes hostiles, sumado a su condición de ilegalidad y pertenencia a determinada etnia.

Se estima que unos 436,000 niños entre cinco y 17 años de edad son explotados laboralmente en la República Dominicana, y de ellos más de 160,000 trabajan en plantaciones agrícolas donde realizan labores propias de adultos, según declaraciones del programa IPEC de la OIT en el país. .

De acuerdo al Programa OIT/IPEC, el Panorama Laboral 2004 concluyó que en la región existe una amplia inserción laboral de niños y niñas y que un porcentaje importante de ellos se encuentra en trabajos por abolir, en la República Dominicana se encuentra con un 14%.

Los niños, niñas y adolescentes víctimas de la explotación laboral se dedican a los cultivos agrícolas, "buzos" en los vertederos, al trabajo doméstico en hogares de terceros, entre otros.

El trabajo infantil doméstico en hogares de terceros es una de las principales manifestaciones de la explotación laboral que ocurre en la República Dominicana, su práctica se asocia a una concepción cultural de entregar a NNA para que se dedique a "ayudar" en las labores domésticas, el NNA recibe a cambio alimentación, vestimenta, educación, una cantidad mínima como salario, entre otros "beneficios".

El estudio exploratorio sobre el trabajo infantil doméstico en hogares de terceros en la República Dominicana ¡Esto no es un juego! , realizado en la ciudad de Santo Domingo y en Santiago, arrojó importantes informaciones sobre la magnitud de la situación, las características de los NNA que realizan esta actividad, sus familias de origen y la de sus empleadores/as.

De acuerdo a la investigación, de una muestra de 265,227 (85%) eran niñas y 38 (14%) niños, más del 40% de los NNA objeto del estudio tenía entre 13 y 15 años de edad.

De acuerdo OIT/IPEC, la entrega de un hijo o una hija "en crianza", como se acostumbra a decir en República Dominicana, tiene como fundamento la pobreza y en algunos casos el abandono del padre o la muerte de la madre o de ambos. En ocasiones esta entrega expresa también el interés de la familia de origen de garantizar la continuidad de los estudios de su hijo o hija o de que pueda alcanzar un futuro que a todas luces no encontrará en la pobreza de su comunidad.

A pesar de las buenas intenciones de los padres e incluso de la familia que recibe al niño o niña, el estudio revela que el trabajo infantil doméstico está muy lejos de ser un camino hacia una mejor vida. Por el contrario, éste se caracteriza por: condiciones de explotación y peligro; carga de responsabilidades laborales que no corresponden a la edad, madurez y estado físico de los niños y las niñas; aislamiento o lejanía de los lazos afectivos con su familia de origen.

Los(as) trabajadores(as) infantiles domésticos(as) están expuestos con frecuencia al maltrato físico, sexual o emocional; a la invisibilización y desvalorización tanto de su aporte laboral a los hogares empleadores como de su aporte económico a sus hogares de origen; a extensas jornadas de trabajo; a la negación a su derecho a la educación, descanso y recreación; así como a un alto riesgo de accidentes laborales y de morbilidad crónica desatendida.

Esta situación se agrava de forma particular en el caso de las niñas y las adolescentes, las cuales constituyen la mayoría en esta actividad, al ser expuestas, por razones de género, a situaciones de mayor vulnerabilidad y menos acceso a futuras oportunidades de desarrollo profesional.

Los principales hallazgos del estudio que dice que las niñas son las más afectadas son los siguientes:

• En Santo Domingo, el 41.4% de los(as) trabajadores(as) infantiles domésticos(as) ven a su familia "de vez en cuando" y 2.6% nunca tienen contacto con su familia de origen. Así, a la falta de vínculos con familiares, se unen los maltratos verbales y la ausencia de apoyo moral.

• La Encuesta Nacional de Trabajo Infantil del 2000 estima que existen en República Dominicana más de 48,017 niños y niñas trabajadores infantiles domésticos (TID).

• En Santo Domingo, más del 60% de los TID provienen de las provincias más pobres siendo San Juan la de mayor peso (20.3%).

• Aunque el acceso de los TID a la escuela es alto (91% en Santo Domingo y 95% en Santiago), en esta primera ciudad el 58.1% lo hace en horario escolar nocturno.

• Más del 22% de las TID en Santo Domingo y 48% en Santiago, afrontan dificultades en el ámbito educativo: falta de libros y materiales, repitencia de grado y falta de tiempo para realizar las tareas.

• Los(as) trabajadores(as) infantiles domésticos(as) sufren fuertes restricciones al ejercicio de su derecho a la recreación, pues durante el fin de semana continúan haciendo trabajo doméstico: 19.8% en Santo Domingo y 46.2% en Santiago.

• En Santo Domingo, las labores domésticas más reportadas son: limpiar (94.8%), lavar ropa (63.4%), fregar (92.4%), hacer mandados (86.6%), barrer (88.4%) y botar basura (72.7%).Con una frecuencia menor, pero significativa, fueron mencionadas las labores de cuidar niños (45.9%), cocinar (50.6%), planchar (33.7%) y buscar agua (28.5%).

• En Santo Domingo, sólo el 33.7% recibe remuneración monetaria. En Santiago, el 68.8% recibe ingreso, pero este es siete veces menor que el salario mínimo.

• Los problemas de salud más reportados fueron dolor de espalda (31.2%), caídas (24.1%), cortaduras, (18.2%) y quemaduras (10.6%).

• En Santo Domingo el 65% de los TID tiene menos de 15 años; en Santiago el 67.7% tienen menos de 13 años y el 23.7% tiene entre 13 y 15 años.

• El estudio reveló que el 30% de los TID trabajan más de 12 horas diarias.

• El 66% de los TID duermen en el lugar de trabajo.

• En cuanto al salario, la información obtenida indica que el 53% de los TID no reciben paga o la guarda el empleador.

El Estado, con el acompañamiento del programa OIT/IPEC realiza esfuerzos para sacar a los NNA de ésta situación a mejorando las condiciones de vida de sus familias. De acuerdo al Programa para la Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil, unos 26 mil 79 niños, niñas y adolescentes han sido rescatados de las del trabajo infantil o apoyados para no recaer en esa práctica, desde 1996 hasta el presente año 2006.

El Comité CEDAW de Naciones Unidas se ha pronunciado sobre el alto índice de trabajo infantil en el país.

El Comité sugirió al Estado continuar con las medidas para eliminar el trabajo infantil: urge al Estado parte a continuar los esfuerzos por erradicar el trabajo infantil, apoyar la educación como medio para incrementar las posibilidades de empoderamiento en el futuro de todos esos niños y niñas y a asegurar el claro entendimiento y efectivo cumplimiento de la edad mínima de trabajo, así como eliminar de las estadísticas oficiales sobre la fuerza laboral los datos sobre trabajo infantil.

Es importante destacar que el trabajo realizado por el programa IPEC/OIT ha sido acompañado por varias ONGs, las cuales han desarrollado junto al IPEC un programa con el fin de extraer a NNA que realizaban trabajos domésticos en hogares de terceros a través de talleres se sensibilización con sus madres.