2.3 Reunión de datos y vigilancia

De acuerdo con datos del Ministerio de Salud y de la Encuesta Demográfica y de Salud (Endesa) 2002 en la República Dominicana, las cinco principales causas de morbilidad en los menores de un año son las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas agudas, la parasitosis, la anemia y la dermatitis. Mientras que en los niños y niñas menores de 5 años son las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas agudas, el dengue y la desnutrición proteico- calórica.

En cuanto a la mortalidad en estos grupos de edad, las principales causas son enfermedades transmisibles y las causas externas.

Para el año 2005, el Informe Nacional de Desarrollo Humano de la República Dominicana, realizado por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, citado anteriormente indica que nuestro país ocupa la posición 26 de 94 países en desarrollo y la posición 15 de 24 países de América Latina y el Caribe, lo que refleja un índice de pobreza humana a nivel internacional de un 13.7%, y a nivel nacional de un 12.8%, lo que es superior al promedio de esos 24 países, que es de un 11.3%. Se podría decir que en nuestro país el índice de pobreza alcanza niveles extremos y en algunos casos alarmantes.

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, en la República Dominicana la prevalencia de la subnutrición entre los años 1990 a 1997, fue de un 27% a un 26 % y entre los años 1997 al 2002, bajó a un 25%.

La FAO ha señalado que el problema de la desnutrición crónica infantil se ha agravado en los últimos años, la presente década refleja un aumento de la incidencia de la desnutrición crónica en 6.1% en el 2000, pudiendo alcanzar niveles alarmantes hasta la cifra de 2,500 niñas /os desnutridos /as por año.

El Estado implementa programas de entrega de alimentos y capacitación a familias para promover su desarrollo integral. Para definir su efectividad convendría evaluar el impacto de resultados y cambios experimentados en las poblaciones beneficiarias.

2.4 Recursos presupuestarios y económicos destinados a la niñez.

En el país, existe una dificultad tradicional para encontrar datos presupuestarios asignados a las instancias estatales y/o diferentes programas de trabajo, siendo frecuente la falta de respuesta en ese sentido cuando se consulta a las diferentes Secretarías y hasta a las oficinas más locales que dependen del Gobierno. Con esa dificultad presente, los datos revelados al respecto, extraídos de diferentes documentos formales y de otros informes, no son todo lo preciso que se desea.

Ya para el año 2001, El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, en su vigilancia del cumplimiento de los acuerdos de la Convención de los Derechos del Niño, manifiesta su preocupación.

2.5 Divulgación de la Convención.

El Estado dominicano ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño el 11 de junio del año 1991. El compromiso estatal de ajustar su ordenamiento interno a la Convención ha estado expresado en la promulgación de la Ley 14-94 y en la Ley 136-03. Sin embargo, la divulgación de la Convención no ha merecido la atención debida.

Para la elaboración del presente informe, parte de la metodología utilizada fue la realización de cuatro consultas regionales en todo el país con organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el área de Derechos de NNA, así como consultas nacionales a NNA. De acuerdo a las instituciones participantes la divulgación de la Convención ha sido tímida y sectorizada. Manifestaron, además, que el lenguaje de la Convención no era de fácil manejo para ellas /os, en tal sentido se sugirió divulgación masiva con lenguaje llano que pudiera llegar a personas de diferentes formaciones académicas. Esta campaña bien pudiera desarrollarse en coordinación con instituciones públicas y privadas.

Cabe señalar que el Estado no ha cumplido con el compromiso de la divulgación asumido, lo que ha conllevado a un desconocimiento de la población en general sobre la Convención y las sugerencias ofrecidas por el Comité sobre los Derechos del Niño.

El Poder Judicial desde la Escuela Nacional de la Magistratura y del Ministerio Público ha capacitado a jueces y juezas y al Ministerio Público sobre la Convención, pero las demás instancias estatales y la población en general no dominan a fondo sus contenidos ni las observaciones ofrecidas por el Comité.